
Con afirmaciones como «nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano» o «no sobra nadie, excepto quienes no quieran saber el sentido de pertenencia a una entidad de la Iglesia» se puede entender y comprender que las aguas pueden entrar en una calma contenida por la hermandad de Miércoles Santo de Sevilla.
Expresa en su misiva aspectos a tener en cuenta, cual ha sido su labor y para lo que le fue encomendado, dicha labor.
Agradece a los distintos equipos su disposición por colaborar e insta a la fraternidad, el perdón para poder encauzar el camino.
Seguiremos atentos a los acontecimientos que puedan seguir acaeciendo en los Panaderos.
