
La verdad que es difícil de poder explicar lo que se siente al ver la destrucción de la DANA que ha caído en la zona del Levante español.
Sólo rezar por las víctimas y para que la fuerza de la naturaleza amaine, por qué el número de fallecidos sigue creciendo.
Otros, siguen a lo suyo, mostrando su lado lleno de excreción e interés deleznable por el poder. Ya pagará el francés el vino que se bebió.
Padre nuestro…
Dios te salve María…
Pachi Giraldo

D. E. P.
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