Santa Benilde de Córdoba fue una anciana viuda que vivió en Córdoba durante el siglo IX, en la época de la dominación musulmana.
Es una de las Mártires de Córdoba, un grupo de cristianos que sufrieron persecución y fueron ejecutados por su fe.
En el año 853, en medio de una intensa persecución contra los cristianos, Benilde, a pesar de su avanzada edad, se presentó valientemente ante los jueces musulmanes y confesó su fe cristiana.
Su firmeza y devoción le costaron la vida. Fue decapitada e incinerada, y sus restos fueron arrojados al río Guadalquivir para evitar que se veneraran.
Sin embargo, antes de ser esparcidos, su cuerpo sin cabeza fue expuesto públicamente como advertencia.
Santa Benilde es recordada por su inquebrantable fe y su valentía en un contexto de represión religiosa, convirtiéndose en un símbolo de la resistencia espiritual y la entrega a Cristo. Su festividad se celebra el 15 de junio.

