HERMANDAD DEL ROCÍO DE CÁDIZ

CAMINO DE VUELTA
Martes 21/05/2024
El fin de la procesión de la Virgen en la jornada del lunes pone el punto y seguido a lo que podríamos considerar tercera parte de la Romería. Aún queda lo que algunos privilegiados consideran la propina; El Camino de Vuelta. Después de todo lo vivido y sentido en los días de celebración de la Romería en la aldea, es momento de partir a cada lugar de origen. El camino de vuelta, conocido como el camino de la nostalgia, en el que, a pesar de que aun la romería disfruta de sus últimos coletazos, el ambiente que envuelve al rociero es más bien distinto del que disfrutaba durante el camino de ida. Desde muy temprano los romeros se disponen a prepararse para afrontar tres días de camino en el que de nuevo tocará disfrutar de los parajes de ensueño del Parque Nacional de Doñana.
A las 8:30 de la mañana la carreta del Simpecado de para justo bajo la concha de la puerta de la Ermita que nos recibe con las puertas de piso en par. Al entrar nos encontramos con nuestros hermanos de San Fernando, junto a los cuales, rezamos la salve déjate de La Virgen donde resonaron los vivas de los hermanos mayores. Es la oportunidad de dar gracias por tanto concedido en esta romería e implorar protección para los días que aún restan hasta llegar a Cádiz.
La caravana se adentra en Doñana atravesando la Canaliega. Nos acompaña lo vivido. Cada romero se lleva consigo múltiples emociones que les servirán como bálsamo cuando todo pase a formar parte del recuerdo. El Coto se queda solo al paso de las carretas. Estampa mil veces cantada, pero al mismo tiempo inenarrable en sí misma porque del Rocío se retorna distinto, enriquecido por las vivencias y tras haber visto a la Virgen por las calles de la aldea. Caminando ya por las arenas tiene lugar el rezo del Ángelus junto a la hermandad de Jerez de la Frontera en la zona conocida como Pilón del Lobo.
Sin lugar a duda, uno de los momentos más emotivos del camino de vuelta.
Continua Cádiz por la Raya de las Perdices hacia el Palacio de Doñana donde se realiza una breve parada para reponer fuerzas y dar de beber agua a los mulos que tiran de la carreta del Simpecado, lugar escogido para el rengue de almuerzo, es momento de seguir compartiendo momentos irrepetibles hasta el próximo año.
Tras almorzar, y con el pensamiento puesto en la Virgen y los días pasados en la Aldea, la Hermandad se pone rumbo a la zona del Corral de Félix, donde tiene lugar la primera parada de pernocta de este camino de vuelta. Son las 19:00 horas. La relajación del camino de vuelta con respecto al de ida es bastante notable. La llegada a la pernocta se produce en torno a la media tarde, permitiendo montar el campamento con tranquilidad, dando paso a reuniones de hermanos que disfrutan de la convivencia.
Quizás sea en la vuelta cuando más sentido se le da al camino. A medianoche, es momento de rezar el Santo Rosario, cuesta encender las velas por la brisa que corre. El Rosario transcurre con solemnidad y recogimiento. Todas nuestras peticiones caen como una suave lluvia y las gracias a La Virgen sobrevuelan hacia el Simpecado. La imagen de La Virgen ante nuestro Simpecado sigue tatuada en mi mente. El tiempo vuela y me esfuerzo en pararlo.
Iván Roa (Vicehermano Mayor Hdad. del Rocío de Cádiz) y Jesús Montaño (Hermano Mayor Hdad. del Rocío de Cádiz)
